¡Atento, Amaury! Esto pide Martín Anselmi para ser el nuevo DT de Chivas
Martín Anselmi habría puesto condiciones para asumir el reto de dirigir a Chivas.

Una sensación de expectativa y nerviosismo recorre a la afición rojiblanca. Cuando los resultados no acompañan y la presión mediática aumenta, cualquier nombre con historial ganador se convierte en materia de debate. En este escenario, la posibilidad de un cambio en la dirección técnica vuelve a cobrar fuerza y en los pasillos ya resuena un candidato con propuestas claras.
La noticia relevante: Martín Anselmi pediría tiempo y paciencia para asumir como nuevo director técnico de Chivas de Guadalajara. Tras un inicio de torneo negativo, en el que el conjunto rojiblanco acumula apenas cuatro puntos de 18 posibles y ocupa el lugar 16 de 18 en la tabla tras siete jornadas, la directiva analiza alternativas ante la creciente crítica hacia Gabriel Milito, quien había dirigido nueve partidos oficiales. El exentrenador de Cruz Azul, actualmente sin club después de su salida del Porto, aparece como opción viable; sin embargo, su condición para llegar es nítida: buscaría un proyecto a mediano plazo y no resultados inmediatos.
¿Por qué Anselmi pide un margen de confianza?
El contexto explica su postura. Martín Anselmi rechazó ofertas como la del Atlético Mineiro precisamente por la exigencia de resultados instantáneos que caracterizan a ciertos clubes. Su perfil encaja con proyectos donde pueda implantar ideas de juego, desarrollar plantillas y consolidar un estilo a lo largo de la temporada. Esa filosofía exige paciencia de parte de la directiva y respaldo institucional, elementos que el estratega considera imprescindibles antes de comprometerse.
Implicaciones para la directiva y para Amaury Vergara
El llamado “Atento, Amaury” del título no es casual: si la propiedad contempla a Anselmi, tendrá que sopesar la disposición a tolerar un proceso más largo y resistir la presión externa. Cambiar de técnico implica también evaluar indemnizaciones, el coste de rescindir el contrato de Gabriel Milito y cómo se comunicará la transición a una masa social impaciente. Para el dueño, la decisión supone elegir entre una medida reactiva o una apuesta estratégica con horizonte definido.
Escenarios deportivos y posibles riesgos
Contar con un entrenador que pide confianza puede ser balsámico para el proyecto, pero conlleva riesgos: si los resultados no mejoran rápidamente, la paciencia puede agotarse y generar un efecto contraproducente. Además, la plantilla deberá mostrar adaptación a nuevos sistemas y mentalidad; sin respaldo en la cancha, cualquier proyecto se debilita. Por eso, la negociación no solo incluiría respaldo temporal, sino garantías deportivas y administrativas para facilitar la implementación del plan.
Qué seguirá en los próximos días
La directiva evaluará el rendimiento en los próximos compromisos, el sentir de la afición y las cuentas del club antes de tomar una decisión definitiva. Mientras tanto, el nombre de Martín Anselmi queda instalado como opción seria: su condición de pedir tiempo y paciencia marca la pauta del diálogo que vendrá si Chivas decide apostar por un rumbo distinto.
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