Tras varias horas de reunión, la decisión que tomó el América sobre echar a Jardine
Tras una reunión que se extendió varias horas, trascendió que en el América ya hay una postura definida respecto al futuro de André Jardine.

La reciente eliminación del Club América en los cuartos de final del Apertura 2025 dejó una sensación amarga en todo el entorno azulcrema. El tropiezo frente a los Rayados de Monterrey no solo cortó las aspiraciones de un año que pintaba para algo grande, sino que abrió un debate interno que obligó a la directiva a reunirse durante dos intensas horas para revisar el rumbo del proyecto encabezado por André Jardine.
La reunión que marcó el destino del estratega brasileño
Dentro de las instalaciones de Coapa se vivió un ambiente tenso. La cúpula azulcrema y el cuerpo técnico, liderado por el entrenador sudamericano, analizaron a fondo lo sucedido en el torneo, evaluaron fallas, revisaron posibles ajustes y discutieron cómo recomponer la ruta para evitar otro fracaso en un club donde el margen de error es prácticamente inexistente.
A partir de ese encuentro surgió la noticia que sacudió la agenda americanista: pese al golpe anímico que representó la derrota ante Monterrey y a la presión de un sector de la afición que pedía un cambio inmediato, Jardine fue ratificado como director técnico y continuará al mando para el Clausura 2026. La decisión estuvo influenciada por distintos factores, entre ellos el contrato vigente hasta 2028 y la relevancia que la institución le ha dado a los procesos largos, especialmente después de que el brasileño lograra seis títulos para el club en los últimos años.
El tricampeonato, el argumento que inclinó la balanza
Uno de los elementos que pesó más en la discusión fue el tricampeonato reciente que el estratega sumó con las Águilas, un logro que todavía se mantiene vivo en la memoria de la directiva. Aunque la tradición del América suele apuntar a cambios drásticos ante cualquier señal de crisis, esta vez se optó por darle continuidad al proyecto, confiando en que el equipo puede corregir el rumbo con ajustes puntuales.
Pese a ello, la permanencia de Jardine no es un cheque en blanco. La presión aumentará significativamente: el Clausura 2026 será un torneo de vida o muerte para él. De no cumplir con los objetivos establecidos, el vínculo entre el entrenador y la institución podría romperse, considerando además que su salida costaría alrededor de siete millones de dólares.
Un mercado de fichajes que promete sacudir el vestidor
La directiva azulcrema ya dejó claro que respaldará al técnico con refuerzos de jerarquía que ayuden a subsanar las carencias que quedaron expuestas ante los regiomontanos. La falta de contundencia, la vulnerabilidad defensiva y la poca respuesta en momentos clave son deficiencias que la dirigencia pretende atacar con incorporaciones de peso.
La promesa de movimientos importantes en el mercado invernal apunta a reconstruir un plantel que, pese a haber finalizado entre los primeros lugares del torneo regular, se desplomó en la Liguilla. La afición, exigente como siempre, espera figuras capaces de marcar diferencia inmediata y no apuestas que requieran demasiado tiempo de adaptación.
Con todo ello, el Clausura 2026 se perfila como el periodo más determinante de la etapa de André Jardine en el Nido de Coapa. La continuidad está asegurada, pero la presión será total: el margen de error desapareció y el proyecto deberá demostrar que aún puede competir al más alto nivel.
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Simplemente que dejen al profe que permanezca en el América y que los elementos que no dan el ancho Ono sientan la playera mejor que pidas su salida del equipo verdad Ono
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